Un hombre instala inodoro de cartón en su espacio de trabajo para maximizar su rendimiento

Al igual que muchos escritores, cuando el Sr. Sato tiene un rapto de inspiración, no quiere que nada lo interrumpa. Cuando se pone a escribir no existen las llamadas telefónicas, ni cruzarse a la tienda, y mucho menos charlar con nadie. Sin embargo, hay una cosa que simplemente no puede dejar a un lado; muchas veces, en medio de su racha inspiradora, no tiene otra alternativa que recoger su laptop y mover toda su operación al baño. Sin embargo, con la molestia de la mudanza y el entorno de los lavabos, su tren de pensamiento suele descarrilarse por completo.

Después de varias angustiosas interrupciones, Sato investigó las posibles alternativas, y se encontró con el baño de cartón en una plataforma de ventas por internet en Japón por sólo ¥ 2,970 (511.49 pesos).

Estos sanitarios de cartón estaban destinados a ser utilizados en situaciones de desastre en refugios de emergencia, pero para Sato, las deposiciones arruinadoras de inspiración eran sus propias catástrofes privadas, y requerían una contramedida adecuada.

El inodoro llegó en dos paquetes de cartón, uno para montar una taza de inodoro, y el otro como panel de privacidad. Sato quedó impresionado con la calidad del cartón. Era a la vez fuerte y ligero, y muy fácil de montar. Cada unidad también está diseñada para ser plegada y facilitar su almacenamiento, y su ensamble lleva sólo 20 minutos.

La taza de cartón viene equipada con una bolsa de plástico, en el que se pone un coagulante especial. Este producto químico (que se incluye con el inodoro) actúa para solidificar cualquier desecho que entra en él.

Ahora, cada vez que el estómago de Sato comienza a agitarse, puede seguir trabajando sin perder un segundo de valiosa inspiración.



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