China quiere terminar con los ladrones de papel higiénico con ayuda del reconocimiento facial

Ir a un baño público a hacer tus necesidades y darte cuenta de que no hay papel higiénico es una realidad bastante común y es que nunca faltan las personas que, en vez de sacar solo lo que requieren, prefieren llevarse una buena cantidad consigo a casa. En China quieren terminar con tan molesto problema y para ello aprovechan la tecnología de reconocimiento facial. En varios baños públicos del país asiático están experimentando con dispensadores de papel higiénico a prueba de aprovechadores.

Estos dispensadores escanean el rostro de la persona antes de entregarle papel higiénico, y de esta forma se aseguran de que el mismo individuo no pueda llevarse este necesario producto como recuerdo a casa.

Las autoridades del país asiático ya instalaron varias de estas máquinas en lugares de alto interés turístico. Cuando una persona se acerca a ellas para sacar papel, el dispensador analiza su rostro y lo almacena en forma de algoritmo, entregándole entre 60 y 70 centímetros de papel, suficiente para sus necesidades. Si es que un individuo quiere papel extra para llevárselo consigo no podrá hacerlo, ya que al intentar pedir más la máquina reconocerá su rostro y sabrá que ya obtuvo su dosis por lo que no le entregará más por un periodo de nueve minutos. El papel higiénico que estas máquinas inteligentes con capacidades de reconocimiento facial entregan es de doble hoja y buena calidad. Si es que una persona necesita más papel debido a algún problema intestinal el personal a cargo de los baños se lo entregará.

Durante su período de prueba en varios baños de Pekín los encargados indicaron que el consumo de papel disminuyó en un 20 %, todo un triunfo, aunque algunos visitantes se quejan de que la máquina de reconocimiento facial se toma demasiado tiempo para hacer su tarea. Los creadores de los dispensadores inteligentes de papel de baño indican que el proceso de escaneo no debería tomar más de 9 segundos, pero en algunos casos las máquinas demoran hasta medio minuto en realizar el reconocimiento facial.


Una solución inteligente, creativa y que va en beneficio de todos los que alguna vez sufrieron por falta de papel higiénico en los baños públicos siendo una excelente forma de evitar el robo de este producto básico


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