Crisol: Theater of Idols: análisis de un título escalofriante y original

Una buena mezcla de supervivencia y terror grotesco

En el mundo de los videojuegos, Blumhouse Productions no suena mucho. Pero en el cine, es una reconocida casa productora de películas de terror. Y han decidió traer su experiencia al mundo digital del entretenimiento. Crisol: Theater of Idols es una interesante entrega que conjuga suspenso, body horror y supervivencia.

Historia

En una versión ficticia de Españ@, tenemos 2 pueblos completamente dispares: Hispania y la Isla de Tormentosa. En la primera, el orden y el progreso son dirigidos por su majestuoso dios: el Sol. Pero en Tormentosa, los secretos están ocultos bajo el yugo del Señor del Mar. Tú eres Gabriel, un soldado creyente del Sol que ha sido enviado a Tormentosa a detener una catástrofe: la liberación del Dios de las profundidades. Cuando llegas a tu destino, descubres que algo terrible pasó. Hay cadáveres y destrucción por doquier… Pero ni una persona a la vista. ¿Qué pasó aquí? ¿Dónde están todos? Y cuando te preguntas todo esto, te das cuenta de algo aterrador: las figuras religiosas que proliferan en la isla están cobrando vida. Y, además, buscan matarte.

Un aspecto que nos gusta de esta historia es que no es todo blanco y negro. Cada facción tiene sus intereses y no necesariamente son el bien común. Los carteles y negocios de Tormentosa también cuentan sala historia a su manera, dejándonos ver cómo era todo antes de la catástrofe. Un misterio que te encantará resolver.

El doblaje español es bastante bueno (en inglés se siente a veces acartonado) y los personajes destacan con voz propia.

Jugabilidad

Las comparativas con Bioshock son bien merecidas: la movilidad y las armas se sienten como ése clásico. Sin embargo, el enfoque no es la acción, sino la supervivencia. Tus municiones son literalmente tu sangre, por lo que recargar tus armas consumirá tu energía vital. Puedes usar tu cuchillo para atacar o repeler ataques, pero con el tiempo se desgastará y deberás repararlo. Un sistema bastante original.

Lo que no nos agrada tanto es la forma en que los enemigos son dañados. Las balas deberían ser más efectivas a costa de quitarte tu energía. Pero hay veces que sientes que has gastado todo un arsenal para matar a sólo una de estas figuras. Esto eleva la dificultad de una forma artificial.

Los acertijos son relativamente sencillos y sólo están como pretexto para avanzar en la historia.

Gráficos y sonido

En el aspecto técnico, no tenemos gráficos de nueva generación. El sistema de luces es básico y las texturas no son de muy alta definición. Sin embargo, gracias a una excelente dirección de arte, el mundo cobra vida y se vuelve está trampa tétrica y llena de suspenso y nostalgia. El sonido es efectivo y aprovecha que toda la medra que cruje, podría ser un enemigo al acecho.

Conclusión

Crisol: Theater of Idols es una excelente entrega en el género del survival horror, que se abre paso entre el montón con una historia original. Su mundo es verdaderamente único y, aunque su jugabilidad no está refinada al 100%, la historia te mantendrá atrapado hasta el final. Remata eso con un precio de risa y tienes una gran recomendación para esta primera parte del año.

Calificación: 8

Por Rolando Vera

Periodista, creador de contenido, dibujante y experto en Retail de videojuegos a nivel internacional. Colaborador de Meristation y Los 40 México desde 2017, reseñando gadgets y videojuegos; y creando contenido en streaming. Ha formado parte de los equipos de Publimetro, IGN Latinoamérica y Bitme en Televisa. En su experiencia comercial ha trabajado con compañías como GameStop, Target, así como Best Buy y Wal-mart en 3 países (México, EE.UU. y Canadá). Además, es analista de mercado para el segmento de videojuegos en reportes internacionales como Circana (antes NPD) en EE.UU. y Canadá, GFK en el Reino Unido y Games Sales Data en Francia con más de 10 años de experiencia en la industria de los video juegos en Latinoamérica

Vladimir Arteaga Figueroa

Especialista de tendencias, lifestyle, Inteligencia...