Luisito Comunica es acusado por empleados de sus restaurantes: ¿Qué está pasando?
El influencer enciende las redes, pero esta vez no por viajes ni contenido viral, sino por un problema que involucra a sus negocios.
En los últimos días, presuntos empleados de Deigo Ramen y Deigo Sushi han hecho públicas sus inconformidades, señalando que no recibieron el pago correspondiente al Reparto de Utilidades. La situación rápidamente escaló en plataformas digitales, donde comenzaron a cuestionar las finanzas del negocio.
¿Qué está pasando con los restaurantes de Luisito Comunica?
De acuerdo con testimonios compartidos de forma anónima en redes sociales, los trabajadores fueron informados de que no recibirían utilidades este año.
¿La razón? la empresa habría declarado que no generó ganancias fiscales durante el ejercicio anterior.
Sin embargo, este argumento ha generado dudas entre los empleados, quienes aseguran que no coincide con lo que viven día a día en las sucursales: alta demanda, flujo constante de clientes y, además, planes de expansión del negocio.
Esto ha abierto una conversación incómoda pero necesaria: ¿cómo puede un negocio crecer y, al mismo tiempo, reportar cero utilidades?
¿Qué otras acusaciones están en redes?
La polémica no se quedó solo en la falta de utilidades.
En distintas plataformas también han surgido versiones —no confirmadas oficialmente— que señalan que la administración habría intentado ofrecer pagos informales cercanos a los 2,000 pesos como compensación, con el objetivo de contener las quejas.
Además, el tema ha puesto sobre la mesa el modelo de negocio de la marca Deigo, ya que Luisito Comunica no opera estos restaurantes en solitario, sino en sociedad con empresarios del sector restaurantero.
¿Es legal no pagar utilidades?
En México, el Reparto de Utilidades es un derecho constitucional: las empresas deben distribuir el 10% de su ganancia fiscal neta entre sus trabajadores.
Pero hay un punto clave: si una empresa reporta que no tuvo utilidades —ya sea porque reinvirtió en expansión, pagó deudas o realizó compras importantes— entonces no está obligada a repartirlas.
Es decir, podría ser legal… pero eso no evita que genere molestia.
Porque mientras en papel los números pueden cuadrar, en la operación diaria los empleados perciben otra realidad.
¿Qué sigue para Luisito Comunica?
Por ahora, no hay una postura oficial clara por parte del influencer o de las marcas involucradas. Sin embargo, el impacto ya es evidente.
Luisito Comunica, quien ha construido un imperio que incluye proyectos como telefonía, alimentos y bebidas, enfrenta un momento delicado a nivel reputacional. Y en una época donde la percepción lo es todo, este tipo de controversias puede influir directamente en la relación con su audiencia.