El niño que ladraba: Rescatan a un pequeño de 8 años que creció entre perros salvajes y abandono
Desnutrido, sin hablar y viviendo entre animales, el menor fue encontrado tras años de aislamiento. Hoy comienza una nueva vida
Niño vivía con perros, aprendió a ladrar / Global Images Ukraine
En medio de una choza improvisada, rodeado de perros callejeros, sin escuela, sin atención médica y sin la posibilidad de decir siquiera su nombre, un niño de apenas 8 años fue rescatado por las autoridades tailandesas tras vivir por años en condiciones que parecen sacadas de un cuento de horror… pero que, tristemente, son reales.
Durante una redada en la provincia de Lap Lae, la policía local, en colaboración con el Ministerio de Educación y gracias a la denuncia de una activista por los derechos de la infancia, encontró al menor desnutrido, sin acceso a servicios básicos y comunicándose solo a través de ladridos. Sí, ladridos.
El abandono que ladraba
Al parecer, el niño había pasado tanto tiempo aislado del contacto humano que su forma de comunicarse había mutado: había adoptado los sonidos de los animales con los que convivía. No decía palabras. Solo imitaba a los perros que se convirtieron en su única compañía y referencia del mundo exterior.
La activista Paveena Hongsakul, quien impulsó el rescate, explicó que el menor nunca fue escolarizado, a pesar de que la madre recibía un subsidio estatal para su educación. Ese dinero, sin embargo, jamás fue usado para lo que se prometió. “Después de recibir el subsidio, simplemente lo encerró en casa”, denunció.
Ambos adultos responsables (la madre y su hijo mayor de 23 años) dieron positivo en consumo de drogas. Y aunque vecinos ya habían mostrado preocupación por la familia, fue hasta que la escuela local reportó la prolongada ausencia del menor que las alarmas realmente se encendieron.
Aislado del mundo y olvidado por todos
El entorno en el que vivía el niño era extremo: una choza precaria, insalubre, sin agua ni servicios básicos, y rodeada de animales salvajes. Quienes vivían cerca lo veían, pero no se atrevían a interactuar. “Los papás del vecindario les prohibían a sus hijos acercarse”, contaron algunos testigos.
Sin más contacto humano que el de una madre ausente y un hermano dependiente, el niño creció sin afecto, sin palabras y sin juegos. Su mundo fue un rincón donde el silencio solo se rompía con ladridos.
Una nueva oportunidad para sanar
Afortunadamente, tras su rescate el 30 de junio, el menor fue trasladado de inmediato a un centro de atención infantil especializado, donde ya está recibiendo asistencia médica, apoyo psicológico y acompañamiento social para comenzar a reconstruir su vida.
“El niño tendrá la oportunidad de tener una buena vida”, declaró uno de los oficiales encargados del operativo. “Le daremos seguimiento para asegurarnos de que reciba todo lo que necesita”.
Y aunque todavía queda un largo camino por delante, hoy este pequeño tiene algo que por años le fue negado: esperanza.
Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la...Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital en Los40 México, El Eco de LOS40 y W Radio. Activa en Radiópolis desde 2021.