Wendy Guevara confiesa que padece enfermedad incurable tras realizarse cirugía de costillas
¿La cirugía tuvo la culpa? Wendy lo aclara

Wendy Guevara cirugia de costillas / Medios y Media
Lejos del tono dramático que suele acompañar este tipo de revelaciones, Wendy Guevara habló de lo que le ha sucedido recientemente, y explicó que la enfermedad que le acaban de detectar implica tratarla con disciplina diaria, revisiones constantes y atención a las señales del cuerpo. Nada más. Nada menos.
El diagnóstico de hipertensión llegó como llegan muchas verdades incómodas: sin previo aviso. Pero también con una certeza tranquilizadora transmitida por su médico: con el tratamiento adecuado, la vida sigue su curso normal. Trabajo, viajes, proyectos, escenarios y cámaras continúan ahí, sin pausa.
¿La cirugía tuvo la culpa? Wendy lo aclara
Uno de los puntos que más preguntas generó fue si la cirugía de costillas detonó la enfermedad. Ella fue clara: el procedimiento no causó la hipertensión, pero sí permitió descubrirla a tiempo. Tras la operación, su presión se elevó a niveles de riesgo, lo que obligó a una intervención médica inmediata y, posteriormente, al diagnóstico formal.
Ese momento crítico funcionó como un espejo: la condición estaba ahí desde antes, solo que no había sido detectada. Una realidad común en miles de personas que viven con hipertensión sin saberlo.
Al respecto y fiel a su estilo, la influencer no perdió el humor al hablar del tema. Incluso contó, entre risas, que ha comprobado la eficacia de su tratamiento en contextos poco ejemplares, como noches de fiesta intensas. La presión, asegura, se ha mantenido estable.
Pero detrás de la anécdota hay un mensaje claro: no se confía ni minimiza el diagnóstico. Sabe que cualquier procedimiento futuro, como una cirugía de feminización facial, exige estudios previos, control estricto y decisiones pensadas desde el cuidado, no desde la prisa.
¿Qué hay de su cirugía de costillas?
La conversación sobre su salud también se cruzó con otra más habitual en su vida pública: la de las críticas por su cuerpo. Wendy respondió sin rodeos. Está satisfecha con su cirugía, con sus medidas y con el reflejo que ve en el espejo.
Lejos de perseguir estándares ajenos, decidió mostrar cifras reales y asumirlas con orgullo. No como provocación, sino como afirmación personal. Porque, para ella, el cuerpo no es una promesa de perfección, sino un territorio propio.

Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital...


