Esta serie te mostrará cómo es salir con un hombre coreano… y si realmente te conviene
Esta producción baja del pedestal a los romances estilo K-drama

Mi novio coreano serie / paulaphoto
Mi novio coreano es la serie de Netflix que está dando de qué hablar en 2026 porque hace una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué pasa cuando la fantasía de los K-dramas se enfrenta a la vida real? A lo largo de 22 días, cinco mujeres viajan a Corea del Sur para conocer a esos hombres coreanos que, desde la distancia, parecían perfectos. El resultado no es un cuento de hadas, sino un retrato honesto, a veces incómodo, de lo que implica salir con un coreano más allá del cliché romántico.
¿De qué va la serie “Mi novio coreano”?
El reality, cuyo título original es Meu Namorado Coreano, sigue a cinco mujeres brasileñas de distintas edades y contextos que deciden cruzar medio mundo para encontrarse cara a cara con sus crushes coreanos. Lo que comienza como una ilusión construida entre mensajes, videollamadas y expectativas idealizadas, pronto se convierte en una experiencia donde entran en juego el idioma, la cultura, las costumbres y, sobre todo, la personalidad real de cada uno.
Aquí no hay guiones perfectos ni declaraciones bajo la lluvia: hay silencios, malentendidos y preguntas que no siempre tienen respuesta.
Cinco razones para ver “Mi novio coreano”
1. Porque rompe la fantasía del K-drama
La serie desmonta con elegancia la idea de que todos los hombres coreanos son atentos, románticos y emocionalmente disponibles. La realidad, como en cualquier lugar del mundo, es mucho más diversa.
2. Porque muestra el choque cultural sin filtros
Desde normas sociales hasta expectativas de pareja, el contraste cultural se convierte en uno de los grandes protagonistas. Lo que para unas es espontaneidad, para otros puede resultar invasivo.
3. Porque habla de expectativas… y de decepciones
Uno de los grandes aciertos del programa es mostrar cómo las expectativas idealizadas suelen ser el primer obstáculo en una relación. No importa el país: cuando idealizas, te desconectas de la persona real.
4. Porque no romantiza el esfuerzo emocional
Aquí se ve claro que una relación intercultural no se sostiene solo con atracción. Requiere comunicación, paciencia y voluntad real de entender al otro, no solo de admirarlo.
5. Porque invita a cuestionarnos
Más allá del romance, Mi novio coreano funciona como espejo: ¿te enamoras de una persona o de una idea? ¿De quién es realmente la historia que te estás contando?
El riesgo de romantizar “salir con un coreano”
Desde que los K-dramas y el K-pop se volvieron fenómenos globales, muchas mujeres comenzaron a fantasear con la idea de salir con un hombre coreano como si eso, por sí solo, garantizara una relación sana, profunda o especial. La serie pone el dedo en la llaga: el origen no define la calidad emocional de un vínculo.
Romantizar a una persona por su nacionalidad puede derivar en expectativas irreales, frustración y, en algunos casos, dinámicas desiguales donde una parte se esfuerza más por encajar que por ser auténtica.
No se trata de nacionalidades, sino de compatibilidad
Uno de los mensajes más valiosos del reality es este: no deberíamos salir con alguien solo porque pertenece a una cultura que admiramos. Como en cualquier relación, lo importante es tomarse el tiempo de conocer al otro, observar si hay valores compartidos, comunicación clara y un interés genuino que vaya más allá del exotismo.
Salir con alguien coreano no es ni mejor ni peor que salir con alguien de cualquier otro país. Es, simplemente, salir con una persona.
El veredicto
Mi novio coreano es entretenida, provocadora y necesaria. No destruye la fantasía por completo, pero sí la aterriza. Es una serie ideal para quienes disfrutan los realities de romance y, al mismo tiempo, quieren mirar el amor con un poco más de conciencia emocional.
Al final, el verdadero romance no está en la nacionalidad, sino en la forma en la que dos personas deciden, o no, elegirse todos los días.

Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital...


