ARMY estalla y acusa a OCESA de lavarse las manos tras el caos por BTS, ¿habrá solución?
La promotora se deslindó de responsabilidades y señaló al grupo surcoreano por los precios, situación que provocó una nueva ola de indignación entre fans que exigen transparencia

BTS, ARMY, REVENTA / John Shearer
La historia ya no va solo de boletos agotados en minutos. La venta de entradas para los conciertos de BTS en México se convirtió en un campo minado donde la paciencia de ARMY terminó por estallar. Y esta vez, el blanco es claro: OCESA.
Luego de una conferencia de prensa en la que la promotora aseguró no tener vínculo alguno con la reventa de boletos y afirmó que los precios fueron fijados directamente por la boy band y su equipo, la reacción fue inmediata. En redes sociales, miles de fans activaron el hashtag #OcesaMiente, que escaló rápidamente entre las principales tendencias en México.


Un discurso que no convenció
Desde el estrado, directivos de la productora de eventos defendieron su sistema de venta. Hablaron de candados electrónicos, controles antifraude y protocolos que, según ellos, hacen imposible cualquier manipulación interna. La narrativa fue clara: no hay colusión, no hay boletos apartados y no hay trato con revendedores.
También insistieron en que la transición a plataformas digitales busca proteger al consumidor y que la empresa se limita a ejecutar las decisiones tomadas por los artistas en giras internacionales. En el caso de BTS, afirmaron, el precio final y el mapa del recinto llegaron desde el equipo global del grupo.
El problema es que, para ARMY, el discurso no cuadra con la experiencia.
Cuando la realidad contradice la versión oficial
Minutos después del sold out, cientos de boletos aparecieron en sitios de reventa con precios inflados. Mientras miles de personas reales se quedaron fuera del sistema, otros parecían haber tenido acceso ilimitado. Para las fans, eso no es casualidad, es una señal de falla.
“Que existan candados no significa que funcionen”, fue uno de los mensajes más compartidos. La molestia no solo apunta a la escasez, sino a la falta de transparencia. ARMY reclama que negar el problema sin mostrar auditorías externas o pruebas claras no es rendir cuentas, es evadirlas.
El punto más sensible: culpar al artista
Pero si algo terminó de encender el ánimo fue la idea de responsabilizar a BTS por los precios. Para las fans, la afirmación no solo es injusta, sino estratégicamente conveniente.
Reconocen que Hybe establece lineamientos base, pero subrayan que OCESA y Ticketmaster controlan la plataforma, los cargos adicionales, la preventa y la ejecución completa del proceso. En otras palabras, el costo final que aparece en pantalla también pasa por sus manos.
“Culpar al artista cuando el problema fue la ejecución es poco honesto”, repiten una y otra vez las cuentas de fans. La comparación con otros eventos masivos, como los casos de boletos clonados en conciertos recientes, refuerza la percepción de un patrón que no se ha corregido.
Con información de Infobae.

Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital...


