Bad Bunny en el Super Bowl: ¿si fue todo un éxito, por qué los asistentes al show no se veían emocionados?
Videos en las redes sociales muestran cómo es que los asistentes vivieron realmente el show del Medio tiempo de El Conejo Malo
Personas en el show de medio tiempo de Bad Bunny / Todd Rosenberg
El Super Bowl no es solo la final del fútbol americano. Es un ritual mediático que paraliza al planeta, una vitrina donde la música se juega tanto como el balón. Cada año, el show de medio tiempo se convierte en una conversación global que trasciende lo deportivo. Y esta vez, el protagonista fue Bad Bunny, figura central del pop latino contemporáneo.
Sin embargo, mientras millones celebraban el espectáculo como “uno de los mejores de todos los tiempos”, en redes sociales comenzaron a circular videos que contaban otra historia: tomas cerradas del público aparentemente inmóvil, sin gritos ni euforia visible. ¿Qué pasó realmente en el estadio?
Un espectáculo pensado para la historia
La expectativa no era menor. El artista puertorriqueño llegaba con una carrera que ha redefinido el alcance global del reguetón y la música urbana. Su participación en el medio tiempo del Super Bowl fue leída por muchos como un momento cultural: la consolidación del español en el evento televisivo más visto de Estados Unidos.
El montaje apostó por una narrativa visual potente, una producción milimétrica y un recorrido por los temas que lo han colocado en la cima del streaming mundial. Hubo coreografías masivas, escenografía envolvente y una dirección artística que combinó raíces caribeñas con estética futurista.
Críticos especializados destacaron la energía, la propuesta visual y la capacidad de convertir el escenario en una fiesta latina frente a una audiencia global. Para muchos analistas, fue un punto de inflexión en la historia del show de medio tiempo, comparable con actuaciones que marcaron época.
Los videos virales: ¿público frío o percepción engañosa?
La polémica surgió horas después. En plataformas digitales comenzaron a difundirse clips donde el público parecía distante: personas sentadas, sin saltar ni cantar. Las imágenes alimentaron la narrativa de que el espectáculo no conectó con los asistentes.
Pero hay varios factores que explican esa aparente falta de emoción.
Primero, el Super Bowl congrega a un público diverso: aficionados al fútbol americano, patrocinadores corporativos, celebridades y asistentes que pagan boletos cuyo precio puede superar varios miles de dólares. No todos acuden por la música; muchos están ahí por el partido o por la experiencia social.
Segundo, los videos virales suelen ser fragmentos breves, tomados desde ángulos específicos y sin capturar el sonido ambiente real. En eventos de esta magnitud, el audio que se transmite por televisión no siempre refleja el ruido total del estadio, y las cámaras pueden enfocar sectores menos expresivos mientras otros vibran fuera de cuadro.
Tercero, la magnitud del recinto influye. En estadios con más de 60 mil personas, la energía no siempre se percibe homogénea. Puede haber zonas más efusivas y otras más contemplativas.
¿Fue realmente uno de los mejores shows del Super Bowl?
La respuesta depende del lente con el que se mire. Si se analiza desde la representación cultural, la apuesta estética y el impacto global, el espectáculo dejó una huella innegable. Logró colocar al artista latino en el centro del evento deportivo más importante de Estados Unidos, cantando en español y manteniendo su identidad intacta.
Si se evalúa desde la reacción inmediata de ciertas gradas captadas en video, la narrativa cambia. Pero reducir un espectáculo de esa escala a clips de segundos puede resultar simplista.
Lo cierto es que el show de Bad Bunny en el Super Bowl abrió conversación, generó debate y volvió a demostrar que el medio tiempo no solo se canta: también se discute. Y en la era digital, a veces la percepción viral pesa tanto como la experiencia en vivo.
Al final, como ocurre con los grandes momentos culturales, el juicio definitivo no lo dicta un video aislado, sino el eco que permanece en la memoria colectiva. Y en ese terreno, la actuación ya ocupa un lugar protagónic
Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la...Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital en Los40 México, El Eco de LOS40 y W Radio. Activa en Radiópolis desde 2021.