Día del Infiel 13 de febrero: origen, historia y por qué se celebra antes de San Valentín
La historia del Día del Infiel y cómo el 13 de febrero se convirtió en la antesala incómoda del Día de San Valentín

AntonioGuillem
Cada año, justo cuando las vitrinas se llenan de corazones rojos y promociones románticas, surge una fecha que incomoda, provoca memes y despierta sospechas: el Día del Infiel, celebrado el 13 de febrero.
Pero ¿de dónde salió esta efeméride no oficial? ¿Es una tradición antigua o una invención moderna impulsada por internet? La respuesta, como casi todo en la cultura digital, mezcla ironía, mercado y un poco de picardía colectiva.

Día del infiel / Miljan Živković

Día del infiel / Miljan Živković
¿Cuál es el origen de este día?
A diferencia del Día de San Valentín, que tiene raíces históricas vinculadas a festividades religiosas y tradiciones europeas, el 13 de febrero no aparece en calendarios litúrgicos ni en registros oficiales. Su nacimiento es mucho más reciente.
Diversos rastros en foros y campañas comerciales apuntan a que la fecha comenzó a popularizarse en la década de 2010, cuando sitios de citas extramaritales y plataformas digitales detectaron un patrón curioso: el día previo al 14 de febrero registraba un aumento considerable en actividad.
La lógica era sencilla, y polémica: antes de dedicar el 14 a la pareja formal, algunas personas buscaban un espacio para la relación paralela. Así, el este día empezó como una estrategia publicitaria envuelta en humor negro.
Con el tiempo, la etiqueta se viralizó. Los memes hicieron lo suyo y la conversación migró a redes sociales. Lo que nació como una provocación terminó convertido en fenómeno cultural.
¿Por qué el 13 de febrero y no otra fecha?
La cercanía con el día del amor y la amistad no es casualidad. El contraste entre la celebración del amor romántico y la idea de la doble vida sentimental genera un choque narrativo poderoso.
El día previo funciona como antesala simbólica: mientras unos afinan detalles para cenas y flores, otros, según el imaginario popular, buscan equilibrar agendas emocionales.
Más allá del tono burlón, la fecha también abrió conversaciones sobre infidelidad, relaciones abiertas, acuerdos de pareja y las nuevas dinámicas afectivas en la era digital.
Del meme a la conversación incómoda
Aunque el Día del Infiel suele abordarse con ironía, su popularidad revela algo más profundo: la transformación de los vínculos en tiempos de hiperconectividad.
Aplicaciones de mensajería instantánea, redes sociales y plataformas de citas han cambiado la forma en que se construyen, y se rompen, las relaciones. La conversación ya no se limita al escándalo; ahora incluye debates sobre honestidad, responsabilidad afectiva y acuerdos no monógamos.
En ese sentido, el 13 de febrero funciona como espejo cultural. No es una tradición oficial ni una festividad reconocida, sino una expresión contemporánea que mezcla marketing, sátira y realidad social.

Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital...


