Hobby Dogging: ¿de qué va la tendencia viral de pasear perros invisibles que conquista TikTok?
De Europa del Norte a redes sociales: así nació el Hobby Dogging, la moda de caminar con perros imaginarios y su impacto en la salud mental
Paseo de perros invisibles / internet
Primero fue desconcierto. Luego risa. Después, millones de reproducciones. En parques, avenidas y plazas públicas comenzaron a aparecer adultos caminando con una correa extendida… sin que hubiera ningún animal al otro extremo. No era un truco de cámara ni un performance ensayado para teatro callejero. Era Hobby Dogging, la nueva tendencia viral que consiste en pasear perros invisibles como si fueran reales.
Lo que parece un gesto absurdo se ha convertido en conversación global. Y, como casi todo lo que nace en internet, divide opiniones.
Y es que para entender esta práctica hay que viajar mentalmente a Europa del Norte, donde surgió el Hobby Horsing, una disciplina en la que jóvenes simulan competencias ecuestres utilizando caballos de juguete. Lo que empezó como juego infantil evolucionó hasta organizar torneos formales con reglas, coreografías y exhibiciones públicas.
El salto creativo fue sencillo: cambiar el caballo de madera por una correa rígida.
En el Hobby Dogging, los participantes utilizan correas modificadas con estructuras de alambre o materiales firmes que mantienen la forma de una “U” invertida, imitando la tensión que generaría un perro real al caminar. El resto depende de la actuación: detenerse para que el “animal” huela un poste, esperar pacientemente en la esquina o incluso simular que recoge sus necesidades.
No hay mascota, pero sí ritual.
¿Por qué se volvió viral en TikTok?
El fenómeno explotó cuando videos compartidos en TikTok e Instagram mostraron a adultos interactuando con sus compañeros invisibles en plena vía pública. En cuestión de horas, el término comenzó a escalar en búsquedas globales.
El debate no tardó en llegar. Algunos usuarios lo interpretaron como una forma de expresión creativa; otros lo vincularon con discusiones sobre salud mental, aislamiento o nuevas culturas urbanas.
La viralidad, en este caso, no solo se alimentó de lo insólito, sino de la incomodidad que genera ver a alguien romper las normas implícitas del espacio público.
Más allá de la broma: rutina, ejercicio y bienestar emocional
Quienes practican esta actividad sostienen que no se trata de una simple ocurrencia. Aseguran que simular la rutina de tener un perro puede ofrecer estructura diaria y motivación para salir de casa, especialmente en contextos de soledad o ansiedad.
Sin la responsabilidad económica o logística que implica un animal real, la dinámica permite establecer horarios, caminar largas distancias y generar interacción social sin compromiso permanente.
Además, el componente físico es evidente: los paseos suelen ser extensos y replican dinámicas reales. En tiempos donde el sedentarismo es una preocupación creciente, cualquier incentivo para moverse puede convertirse en aliado.
Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la...Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital en Los40 México, El Eco de LOS40 y W Radio. Activa en Radiópolis desde 2021.