Día Internacional del Gato: origen, significado y por qué es considerado un animal de poder en lugares como Egipto y China

La historia detrás del Día Internacional del Gato, su celebración en distintas fechas y el simbolismo místico que lo convirtió en figura sagrada en Egipto y China

Día internacional del gato 20 de febrero / Anadolu

Hay animales que acompañan; otros que observan. El gato, en cambio, parece comprender. Cada año, el Día Internacional del Gato se convierte en tendencia global, pero detrás de las fotografías adorables y los videos virales hay una historia mucho más profunda: una que mezcla activismo, espiritualidad y legado cultural.

Aunque muchos lo desconocen, esta efeméride no se celebra una sola vez al año. Existen tres fechas dedicadas al gato: el 20 de febrero, el 8 de agosto y el 29 de octubre. Cada una tiene un origen distinto y revela cómo este animal pasó de ser cazador silencioso a símbolo de protección, intuición y poder.

Día internacional del gato / Anadolu

¿Por qué se celebra el Día Internacional del Gato?

La conmemoración del 20 de febrero surgió tras la muerte de Socks, un célebre gato adoptado por la familia presidencial Clinton. El felino se convirtió en figura mediática y, tras su fallecimiento, organizaciones defensoras de animales promovieron la fecha para fomentar la adopción responsable y la tenencia consciente.

Más adelante, el 8 de agosto fue impulsado por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal con el objetivo de crear conciencia sobre el cuidado y respeto hacia los animales de compañía. Finalmente, el 29 de octubre nació como iniciativa independiente para incentivar la adopción de ejemplares sin hogar antes de la temporada invernal.

Así, este día no es solo una celebración afectiva: es también un recordatorio sobre bienestar, protección y convivencia ética.

De cazador ancestral a símbolo sagrado

Mucho antes de convertirse en protagonista de memes, el gato ya ocupaba un lugar privilegiado en la historia de la humanidad.

El gato en el antiguo Egipto

En el antiguo Egipto, el gato era venerado como manifestación terrenal de Bastet, diosa asociada con la protección, la fertilidad y el hogar. Dañar a uno era considerado un delito grave, y muchas familias los momificaban como muestra de respeto.

Más que mascota, era guardián espiritual. Su capacidad para cazar serpientes y roedores reforzó la idea de que protegía tanto lo material como lo invisible. La elegancia de su andar y la penetrante mirada alimentaron la creencia de que veía lo que otros no podían.

El simbolismo del gato en China

En la tradición china, el gato fue asociado con la buena fortuna y la armonía. Su figura aparece en relatos populares como protector contra los malos espíritus. Con el paso del tiempo, su imagen derivó en amuletos de prosperidad que hoy decoran comercios y hogares.

La filosofía oriental vinculó su energía con el equilibrio entre lo visible y lo intangible. En este contexto, el felino no solo es compañía: es un canal simbólico entre dimensiones.

¿Por qué el gato es considerado un animal de poder?

En corrientes espirituales contemporáneas, el gato representa independencia, intuición y capacidad de adaptación. Se le atribuye una sensibilidad especial para percibir cambios energéticos y emocionales.

El concepto de animal de poder proviene de tradiciones chamánicas, donde ciertas especies funcionan como guías simbólicos. En este marco, el felino encarna la sabiduría silenciosa: actúa cuando es necesario y observa cuando el entorno exige paciencia.

Su naturaleza ambivalente, doméstica y salvaje a la vez, refuerza esa percepción mística. Puede compartir sofá y, al mismo tiempo, mantener intacto su instinto ancestral.

Viviana Hernández Bran

Licenciada en Comunicación y Periodismo por la...