De esto trata el supuesto ritual energético que hizo Shakira en su concierto en el Zócalo de la CDMX
Asistentes al concierto de la colombiana aseguran haberse sentido “diferentes" después de que finalizó el show

Ritual en concierto de Shakira / gemini nano banana
Un concierto multitudinario suele dejar ronquera, pies adoloridos y una resaca emocional inevitable. Pero lo ocurrido tras la presentación de Shakira en el Zócalo de la CDMX abrió un debate que va más allá del pop: ¿hubo un supuesto ritual energético en pleno corazón de la capital?
En cuestión de horas, TikTok y X se llenaron de videos que analizaban cada gesto de la cantante colombiana. Lo que para muchos fue una noche histórica, para otros escondía algo más simbólico, y, según algunos usuarios, inquietante.
La conversación digital escaló rápido.

lo que cobró Shakira por el concierto en el Zócalo / ObturadorMX

lo que cobró Shakira por el concierto en el Zócalo / ObturadorMX
La teoría del “intercambio energético” en el Zócalo
El recital reunió a más de 400 mil personas en la plaza pública más emblemática del país. Entre luces, coreografías circulares y momentos de conexión total con el público, comenzaron a circular teorías sobre un presunto ritual satánico de la colombiana para absorber energía colectiva.
Quienes defienden esta hipótesis señalan varios elementos:
*Presentarse descalza, práctica asociada al “enraizamiento” en corrientes esotéricas.
*Movimientos de manos en forma triangular, interpretados como mudras energéticos.
*Coreografías circulares que, según la teoría, activarían un “vórtice” simbólico.
*Además, el hecho de que el espectáculo ocurriera en el Zócalo, considerado por algunos como antiguo centro ceremonial, alimentó la narrativa conspirativa.
La idea central es sencilla: una multitud enfocada en una sola figura generaría un flujo energético que podría canalizarse.
¿Por qué muchos dijeron sentirse “vacíos” después del concierto?
Tras el evento, algunos asistentes compartieron una sensación peculiar: más allá del cansancio físico, describieron fatiga extrema, mente nublada o desánimo al día siguiente.
Las redes ofrecieron dos explicaciones. La primera, la más racional: deshidratación, horas de pie, adrenalina acumulada y descarga emocional tras semanas de expectativa.
La segunda, mucho más viral: el supuesto “intercambio energético” donde el público habría entregado su vitalidad a cambio del espectáculo.
No existe evidencia científica que respalde esta última versión. Sin embargo, la narrativa encontró eco en quienes creen en dinámicas de energía colectiva.
Cabe señalar que esta no es la primera vez que la artista enfrenta teorías similares. Cada gira activa análisis minuciosos sobre vestuario, coreografía y símbolos escénicos.
En esta ocasión, la magnitud del evento amplificó la conversación. Cuando cientos de miles de personas vibran al unísono, la experiencia puede sentirse casi mística. La línea entre emoción colectiva y lectura esotérica se vuelve difusa.

Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital...


