¿Quién es Banksy? Revelan la posible identidad del artista urbano más famoso del mundo
La investigación apunta a Robin Gunningham como el verdadero Banksy tras décadas de misterio en el arte urbano

Bansky / Roberto Serra - Iguana Press
Durante años, el nombre de Banksy ha sido sinónimo de incógnita. Su obra, presente en calles, muros y galerías de todo el planeta, ha alcanzado cifras millonarias sin que su autor muestre el rostro. Sin embargo, una reciente investigación internacional podría haber dado con la respuesta que el mundo del arte urbano lleva décadas buscando.
El reporte, difundido el 16 de marzo de 2026 por la agencia Reuters, reúne lo que hasta ahora sería la evidencia más sólida sobre la identidad detrás del enigmático creador.
Según la investigación, el hombre detrás del pseudónimo sería Robin Gunningham, originario de Bristol y nacido en 1973. Los datos apuntan a que posteriormente habría adoptado legalmente el nombre de David Jones, una pista que conecta distintos registros oficiales con el artista.
La hipótesis no es nueva, pero ahora cobra fuerza gracias a la coincidencia entre documentos, testimonios y movimientos migratorios que parecen encajar como piezas de un mismo rompecabezas.

Banksy / Carl Court

Banksy / Carl Court
Ucrania, el escenario que reavivó el misterio
El punto de inflexión ocurrió en 2022, en plena guerra en Ucrania, cuando comenzaron a aparecer murales en edificios dañados por el conflicto. Una de estas obras, ubicada en Horenka, fue confirmada por el propio artista en redes sociales.
Testimonios recabados en la zona describen la presencia de un creador que trabajaba con el rostro cubierto, fiel a su estilo. Sin embargo, lo más revelador vino después: registros de viaje mostraron que una persona identificada como David Jones ingresó al país en fechas que coinciden con la realización de estas intervenciones. La coincidencia con la fecha de nacimiento de Gunningham encendió aún más las sospechas.
Otro elemento clave surge de un archivo policial en Nueva York fechado en el año 2000. En ese documento aparece una confesión manuscrita tras un acto de vandalismo en un anuncio publicitario. El nombre registrado: Robin Gunningham.
Este hallazgo conecta directamente con los primeros años de actividad del artista urbano, cuando comenzaba a ganar notoriedad en la escena alternativa. Aunque el caso se resolvió como una falta menor, el documento se ha convertido en una pieza central dentro de la investigación.
El mito sigue vivo… por ahora
A pesar de la solidez de los indicios, ni el artista ni su entorno han confirmado la información. Por el contrario, su equipo legal ha cuestionado la veracidad de varios datos y ha pedido respetar su anonimato por motivos de seguridad.
Así, mientras el nombre de Robin Gunningham resuena con más fuerza que nunca, Banksy continúa habitando ese territorio difuso entre la identidad y el mito. Porque, aunque el mundo esté más cerca de conocer su rostro, su legado parece decidido a seguir hablando desde el anonimato.

Viviana Hernández Bran
Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital...


