Impresiones de The Mandalorian and Grogu, ¿realmente vale o valió la pena verla?
La nueva apuesta cinematográfica de Star Wars divide opiniones mientras enfrenta una complicada carrera en taquilla

Mandalorian y Grogu. / Nicola Goode. / Nicola Goode
El esperado regreso de Star Wars a los cines no está teniendo el recorrido que muchos imaginaban. Aunque The Mandalorian and Grogu llegó respaldada por el enorme fenómeno que representó la serie en streaming y por el cariño que millones de espectadores sienten por Grogu, la película dirigida por Jon Favreau atraviesa un momento complicado en las salas de cine.
Las cifras de recaudación han encendido las alarmas dentro de la franquicia. Tras un estreno que ya había quedado por debajo de las expectativas, la producción sufrió una fuerte disminución de espectadores durante su segundo fin de semana, una caída que la coloca entre los desempeños más discretos que ha tenido la saga en la gran pantalla durante las últimas décadas.
El panorama resulta especialmente llamativo porque la cinta llegó con una ventaja que pocas producciones tienen: un presupuesto considerablemente más moderado que otras entregas de Star Wars. Sin embargo, incluso con costos más contenidos, la película aún enfrenta el desafío de recuperar su inversión en una cartelera que cada semana se vuelve más competitiva.
Una historia que funciona mejor por sus personajes que por su espectacularidad
Debo admitir algo antes de continuar: nunca he sido una seguidora apasionada de Star Wars. No crecí estudiando el árbol genealógico de los Skywalker ni discutiendo teorías sobre la Fuerza. Pero la emoción de mis amigos por ver la película terminó por contagiarme y decidí darle una oportunidad desde la perspectiva de alguien completamente ajena a esta galaxia.
Si hubo algo que me llevó al cine fue Grogu. Siempre me ha parecido uno de los personajes más entrañables de la cultura popular reciente y tenía curiosidad por descubrir qué es exactamente lo que ha provocado que millones de personas alrededor del mundo se enamoren de él.

(L-R) Colonel Ward, interpretada por Sigourney Weaver y Grogu en 'THE MANDALORIAN AND GROGU'. / Lucasfilm / Lucasfilm Ltd™

(L-R) Colonel Ward, interpretada por Sigourney Weaver y Grogu en 'THE MANDALORIAN AND GROGU'. / Lucasfilm / Lucasfilm Ltd™
La película, al menos durante sus primeros minutos, avanza con cierta lentitud. Los escenarios, las naves y algunos enfrentamientos entre facciones me remitieron inevitablemente a otras producciones de ciencia ficción. Incluso hubo momentos en los que recordé ciertas secuencias de la primera entrega de Avatar. Nada particularmente sorprendente ni visualmente revolucionario; más bien una sensación de familiaridad.
La historia comienza a encontrar su ritmo cuando entra en escena la misión principal de Din Djarin, el cazarrecompensas interpretado por Pedro Pascal. Su objetivo es rescatar a Rotta, hijo de Jabba the Hutt, una tarea que inicialmente rechaza pero que termina aceptando, desencadenando así la verdadera aventura.
Es precisamente ahí donde la película encuentra su mayor fortaleza.
Aunque la premisa parece indicar que veremos nuevamente a Din Djarin protegiendo a Grogu, la narrativa toma una dirección distinta. Conforme avanzan los acontecimientos, es Grogu quien poco a poco asume un papel más activo hasta convertirse, en muchos sentidos, en el verdadero héroe de la historia.
Resulta conmovedor observar cómo el pequeño personaje deja de ser únicamente el protegido para transformarse en protector. Hay momentos particularmente emotivos en los que cuida de Din Djarin durante una grave herida, permanece vigilante durante su recuperación y busca desesperadamente la forma de salvarlo. Son escenas que aportan humanidad a una película que, por momentos, parece depender demasiado de la nostalgia.
¿Película o capítulo extendido?
Quizá la observación más repetida que escuché al salir de la sala no vino de mí, sino de amigos que sí conocen profundamente el universo de Star Wars.
La mayoría coincidió en algo: The Mandalorian and Grogu se siente más como un episodio largo de la serie que como un acontecimiento cinematográfico.
Y es difícil no entender por qué.
La película entretiene. Tiene momentos divertidos, secuencias emotivas y un personaje principal que continúa funcionando gracias al enorme carisma de Grogu. Pero también deja la sensación de que pocas cosas realmente cambian. No hay grandes revelaciones, giros memorables o escenas que permanezcan mucho tiempo en la memoria una vez que aparecen los créditos finales.
Más allá de las galaxias lejanas y las batallas espaciales, hubo algo que sí logró resonar conmigo. La historia refleja una realidad bastante humana: la de personas que, por terquedad o miedo, se niegan a reconocer lo que ocurre frente a ellas, incluso cuando su estabilidad emocional o su propia vida podrían estar en peligro. Es un mensaje sencillo, pero efectivo.
Al final, mi impresión es la de una película agradable, fácil de disfrutar y con algunos momentos sinceramente emotivos, especialmente gracias a Grogu. Sin embargo, nunca alcanza ese nivel de asombro que distingue a las grandes experiencias cinematográficas.
Si tuviera que calificarla, le daría un 6 de 10.
No salí decepcionada, pero tampoco sentí que hubiera presenciado algo extraordinario. Quizá para los seguidores más fieles de la franquicia funcione como una continuación natural de la serie. Para quienes llegamos desde fuera, es una aventura entretenida que se deja ver, aunque difícilmente será recordada como una de las grandes historias de la saga.
Y ustedes, ¿ya vieron la pelicula ¿Les pareció una película capaz de expandir el universo de Star Wars o simplemente un capítulo más con presupuesto de cine?



