¿Qué significa ser otrovertido? La nueva personalidad que ya está dando de hablar en redes sociales
¿Es realmente un nuevo tipo de personalidad?

¿Qué significa ser otrovertido? / alvaro gonzalez
Durante años parecía que para describir nuestra manera de relacionarnos con el mundo bastaban tres palabras: introvertido, extrovertido y, para quienes no terminaban de reconocerse en ninguno de los extremos, ambivertido.
Pero internet siempre encuentra una categoría nueva en la que mirarse. Desde 2025 comenzó a ganar espacio una palabra mucho menos familiar: otrovertido.
El término, que en inglés se conoce como otrovert, fue acuñado por el psiquiatra estadounidense Rami Kaminski. La palabra combina “otro” con el sufijo relacionado con “volver” o “girar”, y busca describir a personas cuya relación con los demás no gira necesariamente alrededor de pertenecer a un grupo.
La idea resulta llamativa porque no intenta responder a la pregunta de si una persona prefiere estar sola o acompañada. La pregunta es otra: ¿qué tan importante es para ti sentir que perteneces?
Cuando estar acompañado no significa sentirse parte
Según la descripción propuesta por Kaminski, un otrovertido puede desenvolverse perfectamente en situaciones sociales, conversar, hacer amigos y participar en actividades colectivas. Incluso puede parecer extrovertido.
La diferencia estaría en otro lugar.
El otrovertido puede sentirse cómodo relacionándose con otras personas sin experimentar una necesidad especial de formar parte de un “nosotros”. Puede disfrutar una conversación profunda con alguien y, al mismo tiempo, sentirse completamente ajeno a la identidad del grupo al que ambos pertenecen.
De ahí viene una de las características centrales de la otroversión: la sensación de ser una especie de observador desde la periferia. No necesariamente porque exista timidez, inseguridad o rechazo hacia los demás, sino porque la pertenencia colectiva no ocupa un lugar central en su identidad.
Esto también ayuda a distinguir el concepto de la introversión. Una persona introvertida puede necesitar más momentos de soledad porque la interacción social le resulta agotadora. Un otrovertido, en cambio, puede disfrutar perfectamente una fiesta o una conversación, pero no sentir que necesita formar parte de la dinámica colectiva.
Tampoco es exactamente lo mismo que ser extrovertido. Los extrovertidos suelen encontrar estímulo y energía en la interacción social; un otrovertido puede socializar con facilidad sin necesitar que esa experiencia determine quién es.
Y aunque el ambivertido combina rasgos de ambos extremos, la otroversión propone mirar el asunto desde otro ángulo: no tanto cuánto te gusta estar con personas, sino qué lugar ocupa la pertenencia en tu vida.



