Esta fue la película que todo el mundo veía una y otra vez hace 25 años y seguro tu también ya la viste, ¿cuál es?
Más de 25 años después de su estreno, esta película continúa siendo uno de los grandes fenómenos del cine y ahora puedes volverla a ver en streaming
Titanic fue la película más vista hace 25 años / Aerial Footage
Hay películas que se estrenan, arrasan en taquilla y después se convierten en parte de la memoria colectiva. Titanic pertenece a una categoría todavía más particular: esas historias que, incluso después de conocer el final, uno podía volver a ver una y otra vez.
En los años noventa, repetir película no era tan sencillo como abrir una plataforma de streaming y darle play. Había que regresar al cine, esperar a que apareciera en televisión o conseguir una copia en VHS. Y aun así, la historia de Jack y Rose consiguió convertirse en una de esas cintas que el público parecía no cansarse de mirar.
Ahora, más de 25 años después de su estreno, la película dirigida por James Cameron vuelve a estar al alcance de quienes quieren reencontrarse con ella, o descubrirla por primera vez, a través de Disney+ y Movistar Plus.
Jack, Rose y el viaje que cambió la historia del cine
La historia comienza antes de que el Titanic se convierta en escenario de una de las mayores tragedias marítimas de la historia. A bordo del enorme transatlántico viajan dos jóvenes que, en circunstancias completamente distintas, terminan encontrándose.
Jack Dawson, interpretado por Leonardo DiCaprio, llega al barco después de ganar su boleto en una partida de cartas. Su situación económica contrasta con la de Rose DeWitt Bukater, encarnada por Kate Winslet, una joven de clase alta que está comprometida con Cal Hockley, un hombre al que no ama y con quien su familia espera que se case.
El encuentro entre ambos abre una puerta que Rose parecía no tener: la posibilidad de elegir su propia vida. Jack representa para ella una libertad que hasta entonces parecía imposible, pero su relación también desafía las diferencias sociales que separan a ambos personajes.
Y entonces ocurre lo inevitable.
El Titanic, presentado como una maravilla de la ingeniería y prácticamente como un barco imposible de derrotar, choca contra un iceberg. Lo que hasta ese momento era un romance se transforma en una desesperada carrera por sobrevivir.
