Paco Stanley: tras 27 años, un testigo protegido de la DEA señala a quien habría ejecutado el crimen
El testimonio de este hombre forma parte de un nuevo documental y será presentado ante la Fiscalía
Este documental revela el nombre del asesino de Paco Stanley / Wikipedia
Han pasado 27 años desde aquella mañana de junio que terminó por convertirse en uno de los episodios más recordados y controvertidos de la televisión mexicana. Paco Stanley salió del restaurante El Charco de las Ranas, en Ciudad de México, y nunca llegó a casa.
Desde entonces, su asesinato ha acumulado investigaciones, sospechosos, teorías y preguntas que todavía no encuentran una respuesta definitiva.
Ahora, el caso vuelve a colocarse bajo los reflectores por el testimonio de Jorge Godoy López, quien se presenta como exagente judicial y testigo protegido de la DEA. Godoy regresó a México y asegura estar dispuesto a entregar a las autoridades información que, según su versión, podría ayudar a esclarecer quién estuvo detrás del crimen.
Su declaración forma parte del documental “Testigos: la verdad tiene voz. Caso Paco Stanley”, producido por Juan Carlos Uribe, una investigación audiovisual que propone una nueva versión sobre lo ocurrido el 7 de junio de 1999.
Pero hay que hacer una precisión: lo que se ha presentado hasta ahora corresponde a testimonios y señalamientos, no a una nueva resolución judicial.
¿Quién habría disparado contra Paco Stanley?
La pieza central de la declaración de Godoy es un nombre: Carlos Acevedo, alias “El Pato”.
De acuerdo con el relato del exagente, Acevedo habría sido quien recibió la orden de ejecutar a Stanley. Godoy también vincula el supuesto homicidio con una operación financiera que habría involucrado 4 millones de dólares y que, según su versión, no habría terminado como estaba previsto.
La versión ya había sido planteada dentro del documental, pero las declaraciones realizadas por Godoy en Ciudad de México vuelven a colocarla en el centro de la conversación sobre el caso Paco Stanley.
El testimonio también coincide con lo expuesto por los productores de la investigación, quienes han señalado a Acevedo como el supuesto autor material del asesinato y han presentado una hipótesis que apunta a antiguos vínculos entre agentes de seguridad y estructuras del crimen organizado.
Nada de esto significa, sin embargo, que las autoridades hayan establecido oficialmente que Acevedo fue quien asesinó a Stanley. Esa distinción resulta fundamental, especialmente en un caso que durante décadas ha estado rodeado de versiones contradictorias.
