Luis Ernesto Franco y Roza Franco pierden a su hija Leila a las 23 semanas de embarazo
El actor mexicano y su esposa compartieron la historia de su bebé, quien fue diagnosticada con hidropesía fetal

Luis Ernesto Franco pierde a su hija / instagram
Hay despedidas que llegan antes de lo que uno imagina y que cambian para siempre la historia de una familia. Así lo viven el actor mexicano Luis Ernesto Franco y su esposa, Roza Franco, quienes compartieron públicamente la pérdida de su hija Leila, después de 23 semanas de gestación.
La noticia fue dada a conocer por la pareja a través de sus redes sociales, donde Roza decidió contar el camino que recorrieron desde que recibieron el diagnóstico médico hasta el nacimiento de su pequeña. Una experiencia atravesada por la incertidumbre, el dolor y, como ella misma describe, una forma inesperada de encontrar esperanza en medio de una situación profundamente difícil.
Por su parte, Luis Ernesto acompañó las palabras de su esposa con un breve pero emotivo mensaje dedicado a su hija: “Te amaremos por siempre, pequeño angelito. Hasta que nos volvamos a ver”.
El diagnóstico que cambió la espera de Leila
La historia de la familia dio un giro cuando, alrededor de la semana 20 de embarazo, recibieron la noticia de que su bebé tenía hidropesía fetal, una condición caracterizada por la acumulación anormal de líquido en distintas partes del cuerpo del feto y que, en su caso, representaba un pronóstico muy complicado.
De acuerdo con el relato de Roza, los médicos les advirtieron que las posibilidades de supervivencia de la pequeña eran muy bajas. Incluso, les recomendaron buscar una clínica para interrumpir el embarazo.
La noticia llegó justo cuando la espera comenzaba a sentirse más cercana: Roza ya podía percibir los movimientos de su hija y había empezado a construir ese vínculo que acompaña la llegada de un nuevo integrante a la familia.
Una despedida acompañada por su familia
A las 23 semanas de gestación, Roza dio a luz a su pequeña, con la posibilidad de tenerla en brazos y despedirse de ella.
Uno de los aspectos más significativos de aquel momento, según contó, fue que pudo estar acompañada por su esposo y por Leo, el otro hijo del matrimonio. También tuvo la oportunidad de recibir personalmente a su bebé durante el parto.
Ella describió ese encuentro como una experiencia difícil de explicar, pero destacó que, pese a las circunstancias, pudieron tomar decisiones que les permitieron vivir la despedida de la manera más digna y cercana posible.



